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Para restaurantes, cafeterías, bares y food trucks

Tu carta en el teléfono del cliente, y la reseña al final

Tu cliente escanea, pide desde su mesa y la comanda cae en el tablero de tu cocina. Al terminar, la carta le pide la reseña. Lo cambias todo desde tu teléfono.

Sin app Sin cobros mensuales Se edita desde tu teléfono

Usado por +378 negocios y anfitriones

Qué es Fichita y cómo se usa

La carta digital de Fichita es tu menú con código QR: tu cliente escanea el QR de su mesa con la cámara, sin instalar ninguna app, y ve tus platillos con foto, precio y lo que hoy está disponible. Tú la administras completa desde tu teléfono —cambias un precio, apagas lo que se acabó, subes una foto— y el QR impreso nunca cambia. Si prendes el carrito, tu cliente arma su pedido y te llega por WhatsApp o entra al tablero de tu cocina, con folio, número de mesa y un reloj por comanda; tu cocinero lo abre con un enlace propio, sin tu contraseña. Admite pedidos para llevar y a domicilio con mapa, y si conectas tu Stripe o Mercado Pago pagan la cuenta desde la mesa, con el dinero directo a ti. Al terminar de pedir, la carta le pide la reseña.

¿Quieres además la ficha que junta reseñas en Google? Es el producto hermano: ve la landing para negocios.

Para restaurantes, cafeterías, bares y food trucks

Tu carta en el teléfono del cliente — y la reseña al terminar de pedir

El QR de la mesa abre tu menú, tu cliente pide desde ahí y la comanda cae en el tablero de tu cocina. Al terminar, la carta le pide la reseña. Todo se administra desde tu teléfono.

De la mesa a la cocina — y a Google — en 3 pasos.

1

Pones el acrílico en la mesa

Cada mesa lleva su propio QR. Es la misma pieza que ya vendemos para reseñas: no es otro material que comprar.

2

Tu cliente escanea y pide

Ve fotos, precios y lo que hay disponible hoy, sin descargar nada. Arma su pedido, llama al mesero o pide la cuenta desde su lugar.

3

La comanda cae en el tablero de tu cocina

Con folio, número de mesa y un reloj que avisa cuando lleva rato. El tablero se actualiza solo y suena: nadie tiene que recargar. Y al terminar, la carta le pide la reseña.

Los diseños, con tu marca

Elige el acrílico que va con tu local

Todos llevan tu nombre, tus dos colores y el QR de tu carta. Aquí van pintados con restaurantes de ejemplo — así se verían con tu marca.

Terraza

Terraza Sol y Sombra · Restaurante con terraza

Rooftop

Cielo Alto · Rooftop bar

Jardín o patio

Patio Verde · Restaurante de jardín

Familiar

Fonda La Abuela · Cocina casera

Birriería

Birriería Don Chuy · Birriería

Hamburguesas

Cuadra Burger · Hamburguesas

Alitas

Alitas El Nueve · Alitas y cervezas

Hot dogs

Dogos La Esquina · Hot dogs

Panadería

Panadería Ortíz · Panadería

Heladería

Nieves La Rosa · Heladería

Es el acrílico de 9.5 × 9.5 cm que va en la mesa, con cinta doble cara. La misma pieza que ya imprimimos para reseñas: no es otro material que comprar.

Todo lo que hace, ya terminado

De la mesa a la cocina, y del cobro a la puerta

Tres formas de pedir, y las cambias con un switch

Sólo carta (fotos y precios, sin carrito). Pedido por WhatsApp: te llega el mensaje ya escrito, sin que necesites sistema de punto de venta. O pedido a cocina, que crea una comanda con folio.

Un QR por mesa, una sola carta

Cada mesa lleva su QR, pero la carta es una: cambias un precio una vez y cambia en todas. El pedido llega sabiendo de qué mesa viene, y tu cliente puede llamar al mesero o pedir la cuenta desde su lugar.

El tablero de cocina, con seis estados

Nuevos, preparando, listos, en camino, entregados y cancelados. Cada comanda con su folio, su mesa y un reloj que se pone ámbar cuando lleva rato. Se actualiza solo cada 8 segundos y suena cuando entra uno nuevo: nadie tiene que recargar.

Tu cocinero entra sin tu PIN

Le das un enlace que abre sólo el tablero: no llega a tu carta, ni a tus precios, ni a tu plan. Lo apagas cuando quieras. Antes de esto, el cocinero operaba con el PIN del dueño — y un PIN tecleado veinte veces por turno delante de todos deja de ser secreto el primer día.

Cobran desde la mesa, y el dinero es tuyo

Si ya tienes Stripe, Mercado Pago, PayPal o Clip, pegas tus llaves y tu cliente paga la cuenta desde su teléfono. El cobro va contra TU cuenta: el dinero no pasa por nosotros y no cobramos ni un peso de comisión.

Se acabó el pulpo: lo apagas de pie

Entras con cuatro dígitos —sin contraseñas, sin computadora— y apagas el platillo con el pulgar. Desaparece de la carta al instante y mañana lo vuelves a prender. Si borras algo sin querer, la papelera lo guarda 30 días.

Las pantallas reales

Tu cliente, tu cocina y tú — cada quien con la suya

No son maquetas: es el producto corriendo, con comandas de verdad. Toca y mira.

Lo que ve tu cocina. Seis columnas: nuevos, preparando, listos, en camino, entregados y cancelados. Cada comanda con su folio, su mesa y un reloj que avisa cuando lleva rato. La de En camino salió a domicilio: lleva el nombre y la dirección de quien la espera. En el teléfono ves un trozo; en pantalla grande, las seis columnas.
Lo que ve tu cliente. Escanea el QR de su mesa y pide desde ahí. Sin instalar nada.
Lo que ves tú. Tu inventario, no un tablero de métricas. El interruptor de cada platillo al alcance del pulgar.

Comparativa

No es sólo la carta: es la comanda, la cocina y la cuenta.

 Carta de papel y comanda a manoCon Fichita
Subir un precio Reimprimir todas las cartas Lo cambias desde el teléfono y ya está en todas las mesas
Se acabó un platillo Avisarlo mesa por mesa Lo apagas y desaparece de la carta al instante
Fotos de los platillos No caben, o encarecen la impresión Cada platillo con su foto, sin costo por página
Tomar el pedido El mesero va, vuelve y a veces se equivoca Llega escrito, con folio y número de mesa
Saber qué falta en la plancha Gritar a la cocina o ir a ver Un tablero con seis columnas y un reloj por comanda
Que el cocinero vea los pedidos Prestarle tu contraseña Su propio enlace, que no llega a tus precios y apagas cuando quieras
Cobrar la cuenta El mesero va por la terminal y regresa Pagan desde la mesa con tus llaves — el dinero llega directo a ti
Otro idioma Mandar a imprimir otra carta Segunda lengua desde el panel, sin reimprimir
La reseña Nadie se la pide al cliente Se la pide al terminar de pedir, cuando está contento
Avísame

Ver los planes

Planes

Un pago al año. Sin comisión por pedido.

La carta digital se paga una vez al año y no cobra porcentaje de lo que vendes. Los tres traen tu carta completa, sin tope de platillos. Lo que cambia es cuántos QR de mesa puedes tener y, con ellos, si entra el tablero de cocina: un QR por mesa sin tablero sería un pedido que no cae en ningún lado, así que van juntos.

Todavía no está a la venta. El producto está terminado y así es exactamente como funciona; lo que estamos cerrando es el precio, porque aquí un QR por mesa no es una ficha por mesa y eso cambia la cuenta. Si tienes restaurante y lo quieres, escríbenos y te avisamos el día que abra — con precio de los primeros.

Carta

Tu carta con fotos y precios, y el QR general del negocio.

Precio por definir

1 QR general del negocio

Platillos sin límite, con foto

Ver la carta

Pedido por WhatsApp

Escribir para que me avisen
El más pedido

Carta + QR de mesa

Un QR distinto por mesa: el pedido llega sabiendo de qué mesa viene.

Precio por definir

12 QR de mesa distintos

Platillos sin límite, con foto

Ver la carta

Pedido por WhatsApp

Tablero de cocina, con enlace propio para el cocinero

Escribir para que me avisen

Pro

Para locales grandes o con varias salas: hasta 40 puntos de QR.

Precio por definir

40 QR de mesa distintos

Platillos sin límite, con foto

Ver la carta

Pedido por WhatsApp

Tablero de cocina, con enlace propio para el cocinero

Escribir para que me avisen

El acrílico de la mesa se compra aparte, y es el mismo de siempre. La pieza física que lleva el QR sale del catálogo de fichas — acrílico de 9.5 × 9.5 cm con cinta doble cara, o de 12.1 × 8.5 cm que se para solo — desde $249 MXN en un pago único. Ver los materiales.

Sin comisión por pedido Se administra desde el teléfono Sin app para tu cliente

Preguntas

Preguntas sobre la carta digital

Sobre la carta digital

¿Qué es la carta digital de Fichita?
Es tu menú en una página web con código QR. Pones un acrílico en cada mesa, tu cliente escanea con la cámara —sin instalar ninguna app— y ve tus platillos con foto, precio y lo que hoy está disponible. Tú la administras completa desde tu teléfono: cambias un precio, apagas lo que se acabó o subes una foto, y el cambio aparece al instante en todas las mesas sin reimprimir nada.
¿Mi cliente puede pedir desde ahí?
Si tú quieres. Hay tres modos y los cambias con un switch: sólo carta (ve fotos y precios, sin carrito), pedido por WhatsApp (arma su pedido y te llega como un mensaje ya escrito a tu número, sin que necesites ningún sistema) o pedido a cocina (el carrito crea una comanda con folio y número de mesa). Si tu cliente toca dos veces porque la señal va lenta, recibe el mismo folio: el pedido nunca se duplica.
¿Y esto qué tiene que ver con las reseñas?
Es donde se juntan los dos productos. Cuando el pedido de tu cliente ya tiene folio —o sea, cuando ya pidió y está esperando— la carta le pregunta si quiere dejar su opinión y lo manda a tu perfil de Google. No se le piden estrellas antes ni se filtra a nadie por su calificación: la opinión va al mismo lugar sea la que sea. Y si contesta "ahora no", se le agradece y no se le vuelve a preguntar.
¿Cómo le llegan los pedidos a mi cocina?
A un tablero, no a un papel. Cada comanda entra con su folio, su número de mesa y un reloj que se pone ámbar cuando lleva rato esperando, y va pasando por seis columnas: nuevos, preparando, listos, en camino, entregados y cancelados. El tablero se refresca solo cada 8 segundos y suena cuando entra uno nuevo, así que nadie tiene que estar recargando. Si el cliente se arrepiente, su petición de cancelar llega ahí y es la cocina quien decide, no un botón automático.
¿Mi cocinero necesita mi PIN para ver los pedidos?
No, y es a propósito. Le das un enlace que abre únicamente el tablero: desde ahí no llega a tu carta, ni a tus precios, ni a tu plan, ni a tus ajustes. Lo creas desde tu panel y lo apagas cuando quieras. Antes de esto la única forma era prestarle tu PIN — y un PIN de cuatro dígitos tecleado veinte veces por turno delante de todo el personal deja de ser un secreto el primer día.
¿Se puede cobrar desde la mesa?
Sí, si tu negocio ya tiene cuenta de Stripe, Mercado Pago, PayPal o Clip: pegas tus llaves en los ajustes y tu cliente paga la cuenta desde su teléfono, entera o dividida entre los comensales. El cobro se hace contra TU cuenta y el dinero te llega directo — no pasa por nosotros y no cobramos comisión. Si no conectas ninguna, la cuenta se ve y se reparte igual, pero se paga como siempre. Ojo: los pedidos para llevar o a domicilio hoy se pagan al recibir, no traen link de pago.
¿Sirve para pedidos a domicilio?
Sí. El pedido entra con nombre, teléfono y dirección, cae en el mismo tablero y su tarjeta trae el mapa y un botón de cómo llegar. No cobra el envío en línea: se paga al recibir.
¿Necesito un QR distinto por mesa?
Puedes tenerlo, y es lo recomendable si vas a recibir pedidos: así la comanda llega sabiendo de qué mesa viene. Pero la carta es una sola — no mantienes diez menús iguales. Cambias un precio una vez y cambia en todas las mesas a la vez.
¿Tengo que subir todos mis platillos antes de imprimir el QR?
No. Tu carta es pública desde el primer minuto, aunque esté vacía: nunca da error. Puedes imprimir los QR el día uno e ir subiendo los platillos con calma, desde el teléfono.
¿Cómo entro a administrarla?
Con un PIN de 4 dígitos, sin contraseñas y sin computadora. Está pensada para usarse de pie, con una mano, en plena hora pico. La contraseña es opcional y se ofrece después, cuando ya subiste tu primer platillo.
¿Cuánto cuesta?
Todavía no lo abrimos a la venta: el producto está terminado, pero estamos cerrando el precio. Lo que sí está decidido es el modelo — un pago al año según cuántos QR de mesa necesites, sin comisión por pedido — y que el acrílico de la mesa se compra aparte, desde $249 MXN en un pago único. Escríbenos y te avisamos el día que abra.

La carta que se actualiza sola está a un escaneo.

Está lista y así funciona. Déjanos tu contacto y te avisamos el día que abra, con precio de los primeros.

Avísame

Un pago al año · sin comisión por pedido · sin app para tu cliente